Tipos de tierra para el cultivo de cannabis

Para que una tierra sea considerada óptima para el cultivo se deben atender factores como el tipo de cultivo que se quiere realizar, el clima en que se realizará, el tipo de plantas de cannabis utilizadas o el lugar en el que se posicionarán. No obstante, la mejor tierra para cultivar se consigue equilibrando correctamente los niveles de EC, la retención de agua, el drenaje, el pH y la aireación en el sustrato

Para conseguir este correcto balance existen diferentes componentes y aditivos que se pueden mezclar para crear la mejor tierra para cada cultivo. El método más sencillo de obtener una combinación adecuada es adquirir el sustrato en cualquier grow shop de calidad. Aun así, siempre se puede mejorar añadiendo algún suplemento.

Características de las tierras de cultivo

Aunque no todos las plantas de marihuana necesitan una tierra con el mismo compuesto, el sustrato adecuado para realizar un cultivo ha de reunir unas condiciones comunes. 

Retención de agua

Una correcta retención de agua es imprescindible para que las plantas desarrollen todo su potencial. El equilibrio entre la retención y el drenaje de agua es una de las claves para obtener la mejor tierra para cultivar. La humedad de las raíces (sin excesos) ayuda a mantener la hidratación de la planta y a que absorba los nutrientes necesarios.



Drenaje

Identificar un drenaje deficiente es sencillo: ocurre en el momento en el que el agua de riego no es absorbida por la tierra de cultivo y forma un charco. Entonces se necesitará mejorar este aspecto para asegurar la buena salud de las raíces de la planta. Mantener un mal drenaje puede, incluso, causar la muerte del vegetal.

Textura

La mejor textura para la tierra de cultivo es la ligera y aireada. Un sustrato compacto no permite la oxigenación del sistema radicular, frenando el desarrollo de las plantas.

Valor de pH

El pH indica el nivel de acidez o alcalinidad de la tierra para cultivo. El mejor nivel de pH para el adecuado crecimiento de una planta de cannabis es de 6. Pero en una horquilla entre 5,8 y 6,3 también se pueden alcanzar buenos resultados. Para averiguar el pH de la tierra o de un líquido concreto, es necesario adquirir un kit especializado en esta tarea.

Nutrientes

Los principales nutrientes, o macronutrientes, que necesita una planta de cannabis durante todo su desarrollo son el nitrógeno (N), el potasio (K) y el fósforo (P). Normalmente, la tierra en la que se cultiva ya dispone de estos nutrientes, pero se agotan a las 3-4 semanas coincidiendo con la fase de floración. Es entonces cuando habrá que añadir fertilizantes.

En el caso de se siembre sin añadidos, un recurso es producir una mejor tierra para cultivar utilizando nutrientes orgánicos de liberación lenta mezclados con el sustrato.



Aditivos para mejorar la tierra de cultivo

Pese a ser apropiado el sustrato comercial adquirido en una tienda especializada, la mejor mezcla de tierra para cultivar es aquella que combina varios ingredientes; los llamados aditivos. Éstos proporcionan nuevas características a dicha tierra. La mayor parte de ellos se crean combinando turba rubia y turba negra con estos aditivos

  • Humus de lombriz. Es utilizado para mejorar la fertilidad del suelo para cultivar y aporta los micronutrientes que toda planta necesita, de manera totalmente biológica. Además, aumenta el drenaje y la retención del suelo mientras mejora la textura del mismo.
  • Fibra de coco. El cultivo en fibra de coco junto con nutrientes específicos es totalmente posible. Aunque es mucho más común colocar aproximadamente el 30% en el sustrato para retener humedad y aligerar las tierras compactas.
  • Perlita. Este aditivo se fabrica a partir de roca volcánica moldeada en forma de bolas cuya función es airear el suelo y mejorar significativamente el drenaje de la tierra para cultivo. 
  • Abono. Si el sustrato utilizado contiene suficientes nutrientes no hará falta añadir abono. Éste regula los nutrientes de la tierra pero un exceso podría quemar las plantas retardando su crecimiento. El abono orgánico puede ser estiércol, verdura bien compostada, o guano de murciélagos u otros complementos que aporten nutrientes a partir de elementos naturales. 
  • Guijarros de arcilla. Este aditivo no sólo se puede emplear en los cultivos hidropónicos. Colocados en la parte superior de la maceta conserva la humedad del sustrato y evita la aparición de maleza. En el fondo, favorece el drenaje y evita la acumulación de agua en la base.
  • Vermiculita. Su función principal es incrementar la retención del agua, por lo que se puede utilizar junto a la perlita para mejorar la tierra para el cultivo.

La mejor tierra para cultivar en exterior y en interior

El sustrato utilizado tanto para el cultivo en interior como en exterior puede ser el mismo. Pero existe la posibilidad de adaptarlo a cada entorno para obtener resultados excelentes.. 

La tierra de cultivo en exterior es la más compleja de optimizar. Depende del suelo del que se disponga habrá que regularla con un producto u otro. Por eso, es importante analizarla en profundidad antes de empezar el cultivo. Los cannabicultores más experimentados harán uso de un kit especializado y mejorará la tierra para el cultivo con los aditivos correspondientes. 

Los más recurrentes suelen ser un buen compost casero con abundantes microorganismos beneficiosos, o una combinación con sustrato comercial. También es común añadir cristales en las zonas más cálidas, para aumentar las propiedades retentivas de la tierra. 



En el caso del cultivo interior, lo normal es experimentar con varias fórmulas de tierra de las marcas existentes en el mercado, o con una propia hasta quedar satisfecho. Un proceso de elección que puede durar varias temporadas. 

Tipos de tierra según las condiciones del cultivo

Climas cálidos

En el caso de cultivar en las zonas más cálidas, las plantas de cannabis necesitarán una cantidad mayor de agua o riegos muy continuados. Ante esta situación, la mejor tierra para cultivar será aquella con una equilibrada aireación del sustrato y retención del agua. Una opción es juntar en el sustrato fibra de coco y perlita. 

Además, habrá que proteger las raíces del calor por lo que se elegirán macetas blancas e, incluso, se extenderá una capa de paja entre el suelo y ésta para aislar el sistema radicular lo máximo posible. 

Climas fríos

En este caso, habrá que resguardar las raíces del frío utilizando vermiculita o perlita en el sustrato. 

Cultivos de guerrilla

En un cultivo de guerrilla se puede hacer complicado aplicar a la planta todo el agua y nutrientes que requiere durante su desarrollo. Es por esto que habrá que mejorar la tierra donde se cultiva utilizando un sustrato con grandes cantidades de turbas negras, capaces de retener el agua y abonar la tierra aportando los nutrientes necesarios poco a poco.

Cultivo biológico

La clave para mantener un cultivo biológico completamente sano es utilizar mucha turba rubia para tener suficiente materia que descomponer, a la que se pueden añadir abonos orgánicos como el humus de lombriz, guano, o micorrizas que aumenten el ritmo de descomposición. Además, es importante conocer cómo regar la marihuana correctamente para que el desarrollo sea óptimo.

Existen muchísimo sustratos comerciales preparados y con los que se pueden realizar miles de combinaciones diferentes con el conocimiento adecuado. La mejor tierra para cultivar no se encuentra en un lugar concreto, la clave es probar la que más convenga a cada tipo de cultivo o, incluso, atreverse a crear una mezcla propia y efectiva. 

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